Es el alargamiento de un día perfecto. Viendo caer la noche. Bebiendo de colores. De pie ante el horizonte. En esta fragancia iridiscente, el maestro perfumista Jacques Cavallier Belletrud se aferra al momento y captura la resonancia de una puesta de sol. La mandarina ardiente es consumida por la alegría, atemperada por la diáfana ambreta y su sutil calidez. Y la noche comienza cuando el elegante benjuí teñido de vainilla envuelve la piel en un afectuoso bálsamo, tan ligero como una noche de verano.
Notas de salida: Mandarina, Pera
Notas de corazón: Benjuì
Notas de base: Almizcle.
Inclinación Femenina
Inclinación Masculina